Alargan legitimación de contratos colectivos; líderes alegan invasión a soberanía sindical

Sólo cinco de tres mil 300 organizaciones inscritas en la STPS han realizado la consulta entre sus agremiados

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El avance en la legitimación de Contratos Colectivos es mínimo, toda vez que, de las más de tres mil 300 organizaciones sindicales inscritas en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), en la Plataforma para registrar las consultas, que por ley todos los sindicatos tienen que hacer a sus trabajadores mediante voto universal, directo y secreto, existen 41 organizaciones sindicales que se han registrado, pero sólo cinco han realizado la consulta entre sus agremiados, y dos más la tienen programada para octubre próximo.

Además de la lentitud por el plazo de cuatro años que tienen para realizar la consulta entre los trabajadores afiliados y legitimar su Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), se suman los cientos de amparos que centrales obreras han interpuesto contra la Reforma Laboral y el Protocolo Para la Legitimación de Contratos Colectivos de la Secretaría del Trabajo.

Tan sólo los agremiados de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), al vencer el plazo para interponer esos recursos, solicitaron 489 amparos contra la reforma y casi 200 amparos contra el Protocolo, esto sin contar los amparos que interpusieron sindicatos pertenecientes al Congreso del Trabajo y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).

Hay que recordar que las reformas dan cuatro años a los sindicatos para legitimar sus contratos colectivos, mientras el Protocolo establece los pasos a seguir en el procedimiento, así como la creación de una plataforma en donde las organizaciones gremiales tendrán que registrar su consulta e imprimir las boletas generadas por la misma plataforma, para que los trabajadores voten para legitimar su Contrato Colectivo.

La consulta tiene como fin legitimar todos los CCT del país, depurar el padrón de sindicatos activos, de los “sindicatos blancos” o fantasma, y darle el poder a los trabajadores para participar en la legitimación.

Para Ángel Celorio, director Jurídico de la CTM, los amparos combaten artículos que “no tienen sustento jurídico ni respaldo en la Constitución” ni en tratados internacionales, otros que contradicen leyes nacionales e internacionales, así como algunos más que tienen omisiones importantes, por lo que la central obrera quiere que haya orden y certeza jurídica para proteger los empleos de sus agremiados.

Celorio negó que los líderes obreros quieran “eternizar los privilegios que nos achacan” o “huir de la reglamentación o la rendición de cuentas, la elección libre y democrática de los trabajadores”.

Sin embargo, para Alfonso Bouzas, investigador de la UNAM, las centrales obreras empezarán a hacer “trampitas” para intentar legitimar sus contratos colectivos y seguir en los liderazgos, pero en esta ocasión, cualquier trabajador tendrá el poder de solicitar una revisión de procedimientos y el sindicato tendrá que demostrar que cualquier decisión fue tomada por la mayoría de los trabajadores con voto universal, secreto y directo.

“Ya empezaron a hacer actas de las convocatorias, seudovotaciones, simplemente a sacar firmas de los trabajadores como pretensión de decir ‘nosotros tenemos un contrato vivo’; esto les puede resultar en un primer momento, pero con que haya un trabajador que cuestione la legitimidad de ese procedimiento, la autoridad entra a revisar las particularidades de cómo se llevó a cabo y, si es el caso, declarar la nulidad y lo vuelve a realizar. Esto es un proceso que va a estar lleno de trampas, malas intenciones”, consideró Bouzas en entrevista con Excélsior.

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