Los retos de la justicia laboral

Arturo Saldivar

L a reforma laboral del 1 de mayo de 2019, que concreta los postulados de la reforma constitucional de 2017, es la modificación más trascendente al derecho laboral mexicano desde la expedición de la Ley Federal del Trabajo en 1970. Implica un marco jurídico totalmente novedoso que involucra a trabajadores, sindicatos, patrones y autoridades; comprende modificaciones a múltiples ordenamientos legales, y se articula en torno a los ejes de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva. En el aspecto de justicia laboral, el núcleo de la reforma consiste en que la competencia para resolver los conflictos entre trabajadores y patrones se deposita en los poderes judiciales de la Federación y de las entidades federativas y se separan las funciones conciliatoria y jurisdiccional, a través del establecimiento de una instancia conciliatoria previa y obligatoria, ante centros de conciliación especializados en mediación laboral. Este cambio de paradigma en la impartición de justicia laboral supone para el Poder Judicial de la Federación un reto mayúsculo. En materia de infraestructura, será necesario crear los órganos de justicia laboral, los cuales por ley requieren de recursos operativos especializados, tales como una plataforma digital para realizar notificaciones por vía electrónica; equipo de grabación para el desahogo de las audiencias, programas de cálculo de prestaciones laborales, aplicaciones digitales para tener conectividad con las autoridades laborales y, en general, todos los sistemas electrónicos para garantizar que los procedimientos sean ágiles y efectivos. Además, la reforma conlleva una nueva forma de entender la justicia laboral, lo cual implica capacitar al personal jurisdiccional y a los múltiples usuarios del sistema en forma coordinada con las entidades federativas, con las autoridades en materia laboral y con los centros de conciliación. Será necesario contar con defensores públicos para los trabajadores que no puedan pagar un abogado, así como tener disponibilidad de peritos para el examen de evidencias. De igual modo, habrá que establecer los mecanismos administrativos y logísticos para recibir de las juntas de conciliación y arbitraje los asuntos y expedientes en trámite y darles pronta resolución. Pero el reto más importante es, sin duda, el de cumplir el papel decisivo que nos toca en recuperar la confianza de la sociedad en la justicia del trabajo. Tenemos por delante la tarea de contribuir a hacer efectivo el acceso a la justicia laboral, lo cual no solo es una demanda social inaplazable, sino pieza clave en el desarrollo del país. Un régimen de relaciones laborales en el que se respeten los derechos de todos es fundamental para hacer realidad la justicia social que consagra nuestra Constitución, así como para brindar seguridad jurídica y certeza en beneficio de trabajadores y empleadores. Incluso, hay que recordar que el éxito en la implementación de la reforma es crucial para la entrada en vigor del T-MEC, el cual impone a las partes el deber de asegurar que los procedimientos ante los tribunales del trabajo sean justos, equitativos y transparentes; cumplan con el debido proceso legal; no impliquen costos o plazos irrazonables, y que cualquier audiencia en estos procedimientos sea abierta al público, salvo cuando la administración de justicia requiera lo contrario. Así, más allá de los retos de índole presupuestal, administrativo y organizacional, será fundamental instrumentar los procedimientos laborales a través de prácticas y criterios que permitan una tutela judicial efectiva de los derechos involucrados y que permitan avanzar en la dignificación del trabajo y en el desarrollo de los derechos sociales. Una mejor justicia laboral –clara, transparente y predecible– que haga cumplir las leyes en beneficio de trabajadores y empresas es fundamental para la estabilidad económica y social. Existe una correlación entre los derechos humanos y la justicia social, que el Poder Judicial Federal está en posición de hacer cumplir para todos. https://www.milenio.com/opinion/arturo-zaldivar/los-derechos-hoy/los-retos-de-la-justicia-laboral

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