Al menos 420 trabajos se pierden al día

Desde agosto de 2018 la creación de empleo se ha desacelerado en nuestro país, de acuerdo con el número de asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esto significa que sí se crean nuevos puestos, pero a baja velocidad.

En noviembre del año pasado el número de trabajadores registrados ante el IMSS alcanzó la cifra histórica de 20.4 millones de asegurados. Sin embargo, la primera caída llegó en diciembre, cuando se perdieron 378,561 empleos. 

Desde entonces, la actual administración no ha logrado cubrir esta caída y registra un déficit de 89,260 puestos. Entre enero y mayo se reportó la creación de fuentes formales de trabajo, pero a menor nivel de los que se perdieron en el arranque del sexenio. Junio registró una nueva caída, la segunda de la actual administración. Esto equivale a que, entre diciembre y junio, cada día se han destruido 420 empleos en el país.

La recuperación viene a la baja. Es decir, sí hay generación de puestos, pero desde marzo cada vez menos. Por ejemplo, en febrero de este año se sumaron 125,982 asegurados ante el IMSS, para marzo el número fue de 48,515 y para mayo a penas se logró la cifra de 3,983 nuevos asegurados.

Así, en los últimos 4 meses la desaceleración aumentó hasta llegar al segundo peor junio en 17 años. El mes pasado el saldo fue negativo, ya no se crearon plazas de trabajo, sino que se destruyeron 14,229, sólo por debajo del junio del 2002 en el cual la pérdida ascendió a 49,907 empleos.

Reflejo del mal panorama económico

La baja generación de plazas va más allá de una desaceleración, es un estancamiento que responde a factores como el bajo crecimiento económico y una disminución en la formalización, de acuerdo con Raúl Feliz, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

Feliz detalla que en el sexenio pasado la economía tuvo un crecimiento de entre 2.2 y 2.3% y el empleo formal ante el IMSS incrementó alrededor de 4 por ciento. Sin embargo, este porcentaje fue una combinación de formalización y generación de nuevas plazas.

“De otra manera no es posible que una economía que crece 2.2 o 2.3 pueda crear sostenidamente 4% más de empleo, sería un abatimiento de productividad terrible”, agrega.

Desde septiembre del año pasado, comenta el especialista, la economía del país no ha crecido y de manera natural esto lleva a una desaceleración de empleo. Si consideramos para este año, explica, un crecimiento de 0.7% en la proyección de nuevos empleos asegurados ante el IMSS equivale a cerca de 480,000 personas. Un número más bajo de los 660,000 que se consiguieron el año pasado.

“Ésta es una desaceleración debido al menor crecimiento de la economía y quizás un menor esfuerzo comparado con el sexenio pasado en la formalización. Lo cual fue, en parte, a base de subsidios”.

El profesor del CIDE advierte que las pocas plazas que se crearán ante el número de personas que se integrarán al mercado laboral este año (aproximadamente 1 millón) podría provocar cerca de 500,000 nuevos empleos informales, porque serán pocas las oportunidades laborales formales. //Factor Capital Humano 

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