Inicia sindicalismo cuenta regresiva

La cuenta regresiva para que las empresas permitan que sus empleados ejerzan su derecho a pertenecer o no a un sindicato ya arrancó.

El pasado 23 de noviembre, el Gobierno mexicano llevó ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el instrumento de ratificación del Convenio 98 sobre el Derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva.

Con esto, empieza a correr el plazo de un año para que se adopten las leyes que faciliten su aplicación.

Esta buena noticia para los trabajadores tiene a los empresarios inquietos, quienes temen se multipliquen las organizaciones sindicales al interior de los centros de trabajo.

“La parte importante es evitar que haya multiplicidad de sindicatos y contratos colectivos en las empresas porque le pega a la productividad”, afirmó Lorenzo Roel, presidente de la Comisión Laboral de Coparmex.

Ante eso, el sector privado pide que en la reforma a la Ley Federal del Trabajo, que se discutirá en el Congreso, se establezcan bases claras para la aplicación del Convenio y que no genere cuestiones complejas que se presten a malas interpretaciones como ya pasó en Centro y Sudamérica.

Y es que este convenio sienta las bases y principios para que todos los trabajadores y todos los empleadores ejerzan su derecho a constituir libremente asociaciones que promuevan y defiendan sus intereses profesionales y afiliarse a ellas.

En el País, el número de empleados que pertenecen a un sindicato es mínimo. De 36.7 millones de personas subordinadas y remuneradas, sólo 4.3 millones pertenecen a algún sindicato, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleos (ENOE).

Con Enrique Peña Nieto la cifra bajó. En primer trimestre de 2013 se contabilizaban 4 millones 499 mil 788 sindicalizados y para el mismo periodo de 2018 fueron 4 millones 386 mil 891, cifra que puede estar subestimada porque muchos trabajadores ignoran que están inscritos en algún sindicato.

“Había muchas resistencias, tanto del Gobierno como del sector patronal para garantizar la negociación colectiva porque como se beneficiaban a algunos sectores de la simulación que existe en materia de negociación colectiva por eso es que no les interesaba que se tocara el tema”, señaló Pablo Franco, secretario general de Asuntos Colectivos de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

De hecho, ya hay algunos signos de cambio. El 17 de noviembre, la Confederación de Trabajadores de México modificó sus estatutos para que la directiva sea electa mediante voto libre y secreto.

Además de este convenio, está en espera la ratificación del nuevo Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), en el cual se plasmaron los principios de la OIT y se exige al País que adopte una política laboral acorde a estos objetivos.

Fuente: Reforma, martes 11 de diciembre

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