Anticipan retos con aprendices

Debido a la escasez y alta rotación de personal que padecen las empresas en México, sí es factible que puedan generar espacios para los aprendices que el próximo Gobierno federal busca colocar a través de su programa «Jóvenes construyendo futuro», pero será todo un reto su implementación en tiempo y en forma, coincidieron consultores laborales.

La meta es que en un año 1.6 millones de aprendices, jóvenes que no trabajan ni estudian, se coloquen en las empresas que quieran participar en el programa, lo cual, de acuerdo con Luisa María Alcalde, próxima Secretaria del Trabajo, será posible tras un censo que van a realizar.

Sin embargo, en lo que va de la Administración de Enrique Peña Nieto se han creado 3 millones 654 mil 308 empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Ello significa que colocar en el primer año a 1.6 millones de jóvenes, equivale al 43.7 por ciento de lo que se logró en 5 años 8 meses.

Plácido Garza, director de SÍ, Sistemas Integrados de Mercado, explicó que implementar un censo de esas dimensiones en el País, no se lleva un año.

«No sé qué tipo de herramienta vayan a utilizar para poder censar, porque un censo laboral no se realiza casa por casa, es una tarea que va a llevar muchísimo tiempo».

Otro grado de complejidad es que va dirigido a personas de 18 a 28 años de edad, quienes actualmente propician en un año un 75 por ciento de rotación.

Para Daniel Ordaz, director regional de la consultora en recursos humanos Mercer, esos 1.6 millones de aprendices podrían aliviar la alta rotación que hay en las empresas, pero también ve retos.

«El gran reto es cómo determinar la vocación y las habilidades que un chavo, que a lo mejor nunca ha trabajado, puede tener para saber en qué empresa lo pongo y a lo mejor yo en esos dos meses lo tengo que cambiar de lugar porque lo metiste en algo que no era lo suyo», expuso.

Juan Luis Garza Treviño, director de Servicios de la Caintra Nuevo León, coincidió en que el programa es un reto porque no todos los jóvenes serían ocupados por las empresas en donde se capaciten.

Sostuvo que aunque el esquema es positivo y existe disposición de las empresas en apoyarlo, su implementación podría inhibir la generación de nuevas plazas laborales formales.

En tanto, Darío Treviño Muguerza, director general de la Coparmex Nuevo León, refirió que como se entiende el programa, los empresarios asumirían el riesgo, el reto y el compromiso de capacitar a los jóvenes, aunque todavía falta conocer los detalles.

Fuente: Reforma, jueves 6 de septiembre

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